Cómo llevar tu negocio a otro país

Telepizza, Delta Cafés y Arram Consultores reconocen que no es fácil penetrar en otro país, donde conviene tener aliados y conocer bien la ley y la competencia.

Badajoz. Cuando un negocio no crece más porque ha agotado su mercado o éste se considera ya demasiado maduro no hay que insistir en más de lo mismo, expuso ayer Manuel Capelo, miembro del consejo de administración de Telepizza. Él fue el primero en abrir el turno de experiencias de internacionalización, una alternativa para seguir creciendo que parece obvia, pero que no es tan sencilla como parece, y que va mucho más allá de exportar.

A grandes rasgos, para implantar tu producto en otro país se necesita planificación, valor y saber encontrar a los aliados adecuados, según expusieron tanto Capelo como Rui Miguel Nabeiro, miembro del consejo de administración de Cafés Delta; también Carlos Arce, consejero delegado de la empresa extremeña Arram Consultores. Cada uno de ellos expuso ayer su experiencia en la jornada empresarial organizada en Ifeba (Badajoz) por el Instituto Internacional San Telmo. Los tres coincidían en la importancia de hacer antes un 'checklist'; esto es, una lista sobre los principales aspectos a tener en cuenta antes de embarcarse en la aventura empresarial de conquistar otro país.

Carlos Arce (Arram Consultores)

«Es muy importante no equivocarse con el socio»

Carlos Arce, ingeniero industrial de Arram Consultores, es un ejemplo de tenacidad. «Salimos de España no por una cuestión de crecimiento sino por pura supervivencia pues ya se atisbaba la crisis», contaba ayer. Intentó implantar su empresa primero en Portugal, después en Marruecos y a continuación en Rumanía, pero siempre fracasó. Hasta que en 2011 eligieron México.

La primera «trampa» que se encontró fue el idioma pues no sospechaba que en un país se habla hispana le costara tanto entender a las personas, reconoció. Para definir la estrategia optaron por un socio local, el cual identificaron y trajeron a España para conocerlo a fondo. «En esto es muy importante no equivocarse porque entonces hay que partir de cero otra vez», recalcó.

Una sensación que asaltaba a Arce (igual a que a los dos ponentes anteriores) «es que alguien pretende engañarte continuamente, por eso conviene elegir un equipo de plena confianza y estar atento a los cambios legales». Por otro lado, comprobó que el sacrificio personal a la hora de abandonar a la familia es alto. «Iba cuatro o cinco días y regresaba a España, pero me explicaron que hasta que no pasara allí un mes seguido era imposible lanzar aquello». El último aviso que lanzó el consejero de Arram es que hasta que no pasan varios años (cuatro en su caso) no se ven beneficios. «Al principio solo metes dinero».