Atanasio Naranjo

Extremadura es una de las regiones más dinámicas en cuanto a la producción y comercialización de fruta de hueso. Si en los años 90 la mayor parte de su superficie estaba destinada a la pera, hoy este cultivo casi ha desaparecido debido a una reconversión varietal constante hacia frutales de hueso.

Así, la ciruela, la nectarina y el melocotón, son las frutas de hueso principales en esta región. Pero sí es cierto que este último, el melocotón, está sufriendo un pequeño retroceso, en favor de los dos primeros, una situación que según Atanasio Naranjo, gerente de Tany Nature, se debe a que “el sector productor y comercializador extremeño está apostando por aquellos cultivos de primor donde la calidad es excepcional, y disminuyendo en aquellos donde existe una mayor competencia, como es el caso del melocotón”.